Todo el dia, entre trabajo y trabajo, he estado acordándome de la mujer que en mi infancia era "la loca del pueblo" (una cosa que surgió mientras escribía en mi blog esta mañana...), y cuanto más pienso en ella, más ganas me entran de llamárla y darla las gracias por haberme demostrado, entonces, que hay muchas diferentes maneras de ser mujer - y madre (algún dia la llamaré) Mi propia madre era mucho más tradicionál - me dijo, cuando yo tenía 14 años, que "los chicos queiren solamente una cosa... y si lo consiguen, te van a abandonar..." Bueno, y cual era el problema? me preguntaba yo. Tampoco me iba a casa con 15 años!

"La loca" ya no vive en mi pueblo - se mudó a Helsinki cuando se quedó viuda. Sigue viva - y a lo mejor sigue preparando platos exquisitos.
Yo regresé a mi pueblo al año que se fue ella - no pensé en eso entonces, pero a lo mejor el pueblo es tan pequño que en cada momento solamente aguanta a una "loca" (pero tampoco puede estar sin ella)... La que permite a los demás sentirse felices en su supuesta normalidad.
Por ahora me toca a mí. Y me encanta...

Tengo hambre, y estoy cansada... ha sido otro dia gris y lluvioso - pero hoy eso me ha gustado. Con un tiempo así no me entran ganas de estar fuera, y por eso he podido hacer muchas cosas atrasadas de mi trabajo, y me siento contenta.
No me he molestado en intentar "arreglar" mi relación con el amigo que me tocó los ..... ayer, y así estoy mejor!

Ahora tendré que ir a casa, a ver si marido tiene la cena preparada - él cocina a menudo, y lo hace bien. Con el estomago vacío no me salen las palabras - o a lo mejor es que no tenga tanta necesidad de escribir si estoy tranquila - escribo más cuando estoy alterada... Lo que estoy con frequencia.