Supongo que esto no lo escribiría si pensara que alquíen en Finlandia lo leería, pero ya está decidido: mi marido será el nuevo corresponsal en Estocolmo. [No podría poner esto en mi blog en sueco, ya que la noticia todavía no es "oficial", pero como él tiene que hacer la mudanza dentro de dos semanas, le han avisado ya...]

La llamada llegó antes de ayer, por la noche, cuando estabamos a punto de salir de casa, ya se estaba haciendo tarde, y llovía una barbaridad, y encima hacía solo 10 grados... Yo estaba locamente buscando unas medias para ponerme para no pasar frio. No prestaba mucha atención a la conversación que tuvo mi marido por el móvil - pero de repente entendí que se trataba de su trabajo en Estocolmo, y por toda la situación, por el estrés o no sé que, se me escapó un suspiro... Lo que según mi marid no fue para nada la reacción adecuada. (Por lo visto yo debería haber pegado un salto al aire por alegría, o algo por el estilo...) Vale, puede ser que no fue la reaccíon que el deseaba, pero yo en ningún momento le había dicho que el asunto de Estocolmo fuera algo muy claro para mi. Sí, podrá tener sus ventajas también para mí, pero al largo plazo. Al principio veo que mi vida va a ser mas complicada y más solitaria. Por el trabajo no voy a poder viajar mucho a Estocolmo durante el otoño, y el tampoco podrá venir a casa, porque todo es nuevo, y le va a costar meterse en todo aquello... Por eso no mostraba tanta alegría. Si, me alegro por él, porque sé que lo quería, pero...

La primera noche despúes de la noticia casi no pegaba ojo. El futuro me asustaba. Ayer ya se me había pasaso lo peor, poco a poco me iba acostumbrando. En mi cabeza ya estaba haciendo listas de cosas practicas que hacer... Por ejemplo, ya no nos hará falta dos coches, así que el viejo Nissan Sunny (del año 1986) que nos ha servido desde 1996, por fin se podrá jubilar. No creo que sea posible venderlo - nadie querrá comprar un coche así de viejo. Lo que intento es deshacerme del trasto sin tener que pagar... (alguién lo quiere? A lo mejor lo intento vender en el rastro mañana...)
También tengo que repensar mis planes para el otoño/invierno... Si voy a hacer un viaje (habíamos pensado a lo mejor ir unos días a España en octobre), ya no puedo contar con mi marido, así que o me buscaré otro compañero de viaje, o viajo sola...
Vamos a tener mas gastos, con dos casas, así que a lo mejor tendré que gastar menos en libros y discos.
Pero tambíen voy a estar mas aburrida, solita en casa cuando empieza la temporada más deprimente - y entonces estaré motivada para trabajar más, lo que me permitirá ganar más dinero - y viajar más...
O a lo mejor por fin tendré tiempo para hacer todas aquellas cosas que siempre pienso que "un día de estos lo haré..."

De momento no sé, pero con un poco de paciencia podré convertir esta nueva época de mi vida en algo interesante también para mí. Y no es que esto de vivir en diferentes países sea algo nuevo para nosotros - durante mis 5 años en España llevabamos este estilo de vida "a medias", o sea, él venía a Las Palmas en noviembre, y se quedaba hasta abril o mayo, luego se fue otra vez a Finlandia para trabajar, mientras yo seguía en España, y nos veíamos a lo mejor una vez al mes durante medio año.
Ahora tengo que ir a comprar un regalo para mi padre, que mañana cumplira 82 años.
Hace sol y 19 grados, lo que por estas fechas se puede considerar un tiempo estupendo.