Últimamente me estoy acordando de ciertas cosas que pasaron hace mucho tiempo...
Hoy, por ejemplo, estuve almorzando con una amiga que conocí por estas fechas en 1987 - yo llevaba entonces un par de meses viviendo en Las Palmas, y Pia pertenecía a un grupo grande de "guiris" que venian a la capital de Gran Canaria para empezar a trabajar como azafatas de vuelo. Yo ya había empezado a trabajar - sin saber muy bién por qué, ya que lo llevaba fatal, y cuando conocí a Pia estaba totalmente convencida de que aquello para mi no iba a durar mucho... Y existían varias razones para suponer que mi temporada de azafata durase poco:
Primero - porque no aguantaba a los putos pilotos que se creían dioses solamente por tener tres o cuatro barras en el uniforme.
Segundo - porque no soportaba a las jefas de cabina que algunas eran muy niñas y muy estupidas y que me mandaban a mi a re-pintar las uñas cuando yo tenía que servir copas a 200 finlandeses deseando de emborracharse lo antes posible.
Tercero - porque muchas de las azafatas eran mucho mas jovenes que yo - y yo sentía que no teníamos nada en común...
Cuarto - porque en el fondo yo soy una persona con muy mal genio, y no me iba nada bien tener que intentar poner una cara agradable frente a los pasajeros-monstruos durante 13 horas diarias, lo que dura un vuelo Las Palmas - Escandinavia, ida y vuelta...[ o vamos, de poner buena cara nada, era cuestion de intentar no pegarles hostias a todos...]

Aún así mi época de azafata duró cinco años.

Hoy Pia y yo estuvimos hablando de aquellos años mientras comíamos. Las dos habíamos sufrido muchísimo al principio, y el primer invierno fue horroroso - las dos tambíen nos habiamos puesto enfermas, y podría haber sido una reacción psicosomatica por no soportar la situacion.
Pero poco a poco nos acostumbrabamos a aquella vida, y ahora, recordando ciertas cosas, coincidíamos en que eran años locos - pero al fin y al cabo muy divertidos.
[bueno, basta ya de nostalgia, no?]