Publicidad:
Terra
La Coctelera

Lo que mas me gusta es pasar tiempo con mis amigos

Ayer tendría que haber trabajado un poco - o no "trabajado-trabajado", pero mi intención era por lo menos hacer alguna pequeña entrevista para tener material para mis programas de radio en el futuro - pero nada! No hice nada de eso... Quedé para almorzar con Ana, y después de haber recorrido medio Estocolmo - caminando, en la lluvia - buscando primero un sito cubano, luego un sitio andaluz - y después de haber encontrado a los dos sitios cerrrados (- iban a abrir a las 17.00... Hora de cenar en Suecia) nos hemos decidido por un sitio muy sueco, o internacionál, pero con buena comida. Pero en realidad no me importaba nada pasear en la lluvia con Ana, ya que mientras caminabamos también charlabamos - y con mas hambre ataqaba yo la comida cuando por fin comimos.
Durante la comida seguimos hablando de cosas importantes - o sea de la vida, del amor, del sexo y de los hombres y de las mujeres...
Claro, también hemos hablado de otras cosas - de Suecia - éste país que también par mi parece un mundo un poco extraño - de cómo es vivir aquí - y dónde se podría vivir si no aquí...etc etc. Me gusta mucho pasar las tardes de aquella manera, estando con alguna amiga, sin prisa, charlando, comiendo, bebiendo...
Eso de trabajar siempre se puede hacer otro día - es lo bueno que tiene, el ser "freelance".

Ahora acabo de hablar con otra amiga por telefono - hemos quedado dentro de una hora, y me temo que hoy tampoco voy a trabajar mucho. O, sí! podría entrevistar a mi amiga...
Eso haré.
[O si no, mañana es otro día]

Una mañana en Estocolmo

Estoy pasando una mañana tranquila y agradable en casa de mi marido (o debería decir "mi" casa? No sé... Pero es su casa. Yo tengo la mía en Finlandia...) sentada frente al ordenador. Hace un rato el se fue a la oficina. Por la ventana se puede ver arboles y mas arboles, y un lago - o no, creo que no es un lago, sino una bahía (pero bueno- no importa...) y algunos barcos de vela que todavía no han sacado del agua. Desde aquí el centro de la ciudad parece muy lejano, pero en realidad está a unos 15 - 20 minutos en autobus o en metro. Me estoy tomando un café, y pronto tendré que ponerme en marcha, ya que he qudado con una amiga para tomar café a medaimañana. Ayer era dia de fiesta en Finlandia, "El dia de la independencia" [- y sé que en España tampoco era un día laboral, pero se me ha olvidado ahora qué exactamente se celebra allí - solamente me acuerdo de mi época viviendo en España que me solía hacer gracia que los dos países tenían el día 6 de diciembre como día de fiesta, pero por diferentes razones...], así que mi marido no tenía que trabajar.
Estuvimos en casa viendo películas, leyendo libros, pasando tiempo juntos - hasta que sobre las 4 de la tarde se me dió la vena de que tenía que salir un rato, como sea! Me ponía de los nervios de tanta inactivida, tanta vida casera (llevo meses sin tener a nadie en casa todo el rato - no estoy acostumbrada...), y me temía que si no me ausentaba unas horitas, yo iba a crear una bronca por puro aburrimiento - así que me fui al centro para comprar comida, vino y libros...
Pero se me había olvidado de que en una ciudad grande existe algo como "hora punta", y que un millon de suecos se movían con autobus y con metro al mismo tiempo que yo - y encima llovía! Un par de horas aguanté por allí de todas formas - y al regresar el autobus desde la parada del metro simplemente no llegaba, así que el último kilómetro me tocó ir andando - con la puta compra, en la lluvia que se hacía cada vez mas fuerte... Llegué a casa mojada, supercansada y de un mal humor que solo se aliviaba con un buen tinto y unas lonchas de jamón serrano (de España, por supuesto... compradas a precio bastante abusivo, pero era justo lo que yo necesitaba un día como el de ayer...).
Hoy por lo menos no llueve. Lo que quiero decir es que sí, me gusta estar en una ciudad grande para variar, pero joder! Sí que hay ciertas desventajas...
Lo bueno es que también hay ventajas, como conciertos, librerias, cafés, bares, restaurantes etc.
Antes de ayer fui a un concierto de Martha Wainwright, el artista que más he escuchado durante los dos últimos meses. Ella no canta tonterías, sino toda su música sale directamente de su corazon. Por eso el disco de Martha Wainwrith ha sido una parte importante de mi "banda sonora" de éste otoño/invierno - la música encaja bien con mis propias turbulencias mentales, y por eso ir al concierto el lunes también representaba para mí una especie de "punto final" de ésta época. Confío en que lo peor ya ha pasado - pero aún sigo escuhando la música de Martha... Ahora mismo también.

Oops! Que hora es? Me he liado... tengo que ducharme, vestirme y coger un autobus... dentro de media hora!
Vaya estrés, eh? ;-)

Tanto tiempo sin escribir...

Noviembre ya pasó, y aúnque haya habido días en que he pensado que no iba a sobrevivir éste puto mes, he sobrevido!
Y ahora, sentada en un bar de Estocolmo, tomando una cerveza bien fría, pensando en las úlimas semanas me doy cuenta de que a pesar de todo me he divertido mucho, ha habido momentos en que casi me he sentido feliz - y de momento estoy bastante contenta con la vida que llevo. Durante unas semanas he estado viviendo en una especie de "burbuja" - una burbuja irreal (pero muy agradable!) llena de vino, cerveza, peliculas, libros, música, gatos y buena compañia... Y estando dentro de aquella burbjua, se han sicatrizado las heridas de mi alma, y lo que me dolió tanto hace apenas unas semanas, pués... ahora ya no tanto. Y de verdad, ahora me siento un poco estúpida por haberme dejado influir tanto por algo que... no sé, que en realidad no tenía que ver conmigo. Pero fue el conjunto de aquello que pasó, al mismo tiempo que yo tenía que irme acostumbrando a la nueva situatción con mi marido en otro país, y tener que aprender a vivir sola de nuevo... Me sentía bastante "desabrigada" ya de entrada - así que por eso la nueva situacion que había surgido, en cuanto a mis amigos mas cercanos, me llegó a afectar tanto, creo...
Mi mejor amigo sigue siendo una persona muy importante para mí. Estuvo aquí en Estocolmo durante los últimos días, ya que él y yo tenemos un proyecto un poco absurdo que realizamos juntos (y ha costado bastante seguir con ello durante la temporada más "congelada" de nuestara amistad...). Es que estamos haciendo una serie de "programas" (muy cortos..) para la radio sobre diferentes accidentes aereos. Ya hemos grabado media dozena, y puede ser que hagamos 20, o 30... Es que a los dos nos fascina el mundo de aviación, y en un momento en abril se lo dije a mi jefa (medio en broma) que nos gustaría producir una serie sobre accidentes aereos, y mi jefa me sorprendió con decir que "Sí...porque no? A todo el mundo le interesa el volar, a algunos más, a otros menos..."
Ahora me gustaria seguir escribiendo, pero se me acaba el tiempo comprado en este sitio, y además pronto vendrá mi marido...

Evasiones

Una semana de actividad casi histerica terminó hoy por la tarde, cuándo me di cuenta, una vez más, de que no es posible huir, que no se puede escapar... Un amigo de hace mucho tiempo me dijo que sí, que es normal que me sienta triste por la ruptura de una relación importante - y así me pude permitir de dejar de huír. Sí, reconzco, estoy triste. Me siento decepcionada, rechazada - y celosa! Me questa reconocer esto, porque yo pensaba que los celos no entraron en las relaciones de amistad. Pero es así.Y huir de estos sentimientos no vale. Ya lo sé. Ya lo he sabido antes, pero a veces lo olvido, y intento otra vez engañarme a mi misma... Así que me pongo a ver una película cada noche, para no pensar. Bebo mucho vino y escucho música muy alto, para no sentir nada. Intento no estar sola, para no tener que enfrentarme a mi misma. Y al mismo tiempo me divierto, aún sabiendo que es una evasión...
Pero hoy no pude más.
Entendí de repente que no se puede pasar cada noche bebiendo vino y viendo películas violentas acompañada por un jóven francés (tan sólo en éste pueblo cómo yo...). Es que por mucho que me guste pasar las noches así, no va a solucionar nada.
Así que me voy a permitir sentirme triste, celosa, rechazada, enfadada etc. No hay mas remedio... Me siento así.

Mi marido estuvo en casa durante el fin de semana, por primera vez en tres meses. Los gatos se volvian locos, no se habían olvidado de el para nada, y no le dejaban en paz - tenía siempre uno de ellos sentado en su hombro... Era un poco extraño tenerle a el aquí de nuevo, y muy agradable. Pero dos días es muy poco tiempo.
La semana que viene me toca a mí viajar a Suecia.
Me hace ilusión pensar en ir a verle...
Por lo menos con él no hay ninguna ruptura.
Menos mal.
Y mi jóven amigo francés caía muy bien a mi marido...

Hibernación

Hay días que eso de la hibernación me parece una muy buena idea... Y eso, que éste año el invierno verdadero no ha empezado todavía. Ponen en el periodico local que ha sido el otoño más caluroso de los últimos 40 años, que se estan batiendo records de temperatura a diario. Bien. Yo no echo de menos las temperaturas bajo cero, ni la nieve que hay que quitar antes de poder sacar el coche - pero los dias con lluvia continua, 7 grados, y muy poca luz, de verdad que me gustaría quedarme en la cama, durmiendo, escuchando música triste, y pensando en la brevedad de la vida humana... (vale, vale - voy a dejar de intentar deprimírme más que lo necesario...)
Pero mis gatos no me dejan entrar en la hibernación, piden comida, a gritos, así que me levanto, me preparo un café, y "gachas" - por que hay que comer algo, no? Y empiezo un nuevo día.
Intento convencerme a mi misma que vale la pena ir a la calle, que sí, de verdad es necesario hacer mi programa de radio, que si no lo hago, no me pagan, y si no me pagan no podré viajar, y si no me puedo ir de este pueblo tan oscuro - pero ya! - me muero de tristeza...
El fin de semana que viene, mi marido viene a casa un par de días - la primera vez desde agosto... Es raro que yo tengo nuevos amigos (bueno, uno... Paso bastante tiempo con el joven francés, así que yo supongo que somos amigos, aúnque yo fácilmente podría ser su madre...) que ni ha visto al hombre con quién estoy casada.
Los gatos ya no se acuerdarán de él. Claro, supongo que él podría haber venido antes, pero yo tengo más libertad, y por eso yo he viajado.
He tendido que pensar mucho en el concepto de "Amistad" últimamente. Es algo que tomo bastante en serio... No soy como las nortemericanas, que llaman "friend" a cada persona con quién han intercambiado 4 palabras. No, para mi un amigo, o una amiga, de verdad, es muy importante, y por eso tambíen puede doler mucho si por algún malentendido, o alguna estupidez, se convierte en algo problematico...
Sé que la solución no es vivir como una eremita, y no dejar que nadie se acerque demasiado. Pero sí que me lo he pensado durante las últmias semanas.
Espero que no se haya roto para siempre una de mis relaciones más importantes... De momento me parece que no, pero no estoy segura. Algo ha cambiado, y no sé si es para mejor - o para peor. Lo único que sé, seguro, es que no estoy dispuesta a perder aquella amistad - o por lo menos no sin primero haber intentado luchar por salvárla.
Ahora tengo que ir a trabajar - para luego poder viajar..
Ah, por cierto, en enero voy a Canarias. Dos semanas. Para hacer un reportaje sobre la única isla del archipiélago canario que nunca he visitado - El Hierro. Pero también voy a pasar unos días en Tenerife con una amiga. (Hay que cuidar a las amistades...)

Carne de alce

Esta noche me encuentro mejor. De momento no tengo ningún miedo a caer otra vez en la más profunda desesperación. Ya estuve allí... Y sí, no fue ninguna fiesta, pero he sobrevivido...

Ayer el marido de mi amiga tuvo un choque con un alce. Eso pasó en la misma carretera, por dónde yo también voy, cada día, muchas veces demasiado rápido, por la noche cuando casi no se ve nada.
Fue un choque menor, ya que él pudo seguir con el coche, y el alce, levemente herido, se escapó al bosque. Pero después el marido se quedó sin dormir, pensando en lo que pudo haber pasado... Claro, es question de unos pocos segundos, unos pocos metros, si te toca morir - o sobrevivir. Para éste señor se le quedó muy claro que en qualquier momento todo puede acabar - y segun su mujer, eso le hizo pensar un poco en cosas que normalmente intenta evitar, llevando la vida que lleva... (trabajando como un loco, sin pasar apenas por casa, siempre corriendo, de un sitio a otro...). Puede ser que el encuentro entre alce y hombre le va a cambiar la vida a éste hombre. [Puede ser... pero no me lo creo]

Es la temporada de caza, y por eso se ve más alces que normal ahora. Mucha gente come la carne del "Rey del Bosque" y lo consideran una carne muy buena. A mí no me gusta. Tiene un sabor raro.
Pero por mucho que no me gusta, tengo en este momento unos 4 kilos de asquerosos jirones de carne de alce en mi nevera... [No, no lo pienso comer yo! Es para mis gatos... A ver si me explico...]
La vecina más cercana, que es una mujer bastante bruta, estaba descargando medio alce (bueno, un "bébé de alce", según ella...) de su coche el otro día cuando yo pasaba por su casa... Ella me invitó para ver cuando descuartizaba el (medio) animal... Le dije que no! que de verdad no podía, que tenía mucha prisa... (joder! es que la tía está loca... Cómo puede pensar que yo tenga interes en ver a alguien descuartizar a un animal?!)
Entonces me dijo que vale, pero que me iba a regalar todo lo que no servía como comida humana, para que yo pueda dar de comer a mis gatos.
Qué se dice en situaciones así? Intentaba decirla que no hacía falta, que con las latas de la tiendo me bastaba, que de verdad, gracias, pero no...
Pero ella no puede entender que alquién no sea como ella - así que la mañana siguiente la tuve detrás de mi puerta, con una caja grande - llena de todos los trozos más asqueroso que se puede encontrar en un animal muerto...
Si ella no hubiera entrado, yo hubiera tirado todo a la basura immediatamente - pero no le bastaba con dejar la carne en mi casa, no, no, no! También quería ver la felicidad de mis amigos peludos al comerla. Así que venga, a servir la carne (todavia caliente - ya que la habia cocinado... Menos mal! si llega a estar cruda, seguro que echo mi desayuno por fuera... ahora pude evitarlo, pero no sin esfuerzo...).
Y los gatos comieron con muchísimo gusto...
Así que por eso todavía tengo la caja con carne de alce en mi nevera, pero me da tanto asco cada vez que tengo que coger una cuchara y poner más al plato de los gatos, que por poco vomito. No sé qué me pasa, pero esto me resulta muy, muy desagradable - pero me sacrifico por mis animalitos... ;-)
Ayer por la noche hasta soñe con carne de alce (en serio!) - era una pesadilla (por supuesto!) Me estaba ahogando en una piscina llena de trocitos de carne de alce - y cuanto más intentaba salir de allí, más me cubrían los jirones de carne...
Me desperté, muy feliz de que sólo había sido un sueño.
[Puede ser que esté un poco desequilibrada todavía -- ese sueño, pués, no quiero ni empezar a interpretarlo...]

Desasosiego

La última vez que escribí algo en este blog estaba bastante tranquila - me encontraba bien, a pesar de todo lo que había pasado.
Ahora ya no...
Qué exactamente ha cambiado? De verdad, si tuviera que contar lo que ha pasado, no sé que decir. En realidad no ha pasado nada. Aún así, algo importante ha cambiado en mi universo personal, y ahora me siento mucho mas sola que hace unas semanas.
Sí, se puede vivir también sintiendose sola. Es posible. Mucha gente lo hace todo el tiempo - por qué creía que me iba a ahorrar yo de esa experiencia? [Pero no tiene que gustarme - bastante tengo con sobrevivir...]

Vino el invierno, con nieve y hielo - y se fue. Pero muy dentro de mí una parte muy secreta sigue congelada.

No tengo palabras ahora para intentar comprender. Me dan miedo las palabras - ya que todo lo que pasó, si se puede decir que pasó algo - pasó porque se intentaba poner palabras a sentimientos que no se dejan captar por palabras... Y salió todo muy torcido, muy feo - asqueroso, casi.
Es cierto, a veces la confianza da asco. Pero yo no creía que me iba a pasar...

No sé por dónde empezar ahora. Parece que tengo que analizar de nuevo todo lo que ha sido la última década... Me siento triste - y me da mucha pereza. [No quiero! No quiero!]

"Las relaciones humanas son la hóstia..." dijo una vez una persona que se estaba emborrachando en mi casa en Las Palmas, bebiendo Vodka Finlandia de un vaso muy grande. De eso hace ya muchos años, pero de vez en cuando me acuerdo de él. Era una de las personas más infelices que he conocido en mi vida. Pero tenía razon, las relaciones humanas son la hostía - y pueden causar muchísimo dolor.

Y eso tampoco es cierto. No son las relaciones en sí que me causan dolor - sino mis propios miedos, mi propia inseguridad - mi miedo a sentírme sola. Y no hablo ahora de una soledad más o menos manejable, "solita en casa, contenta con mis gatos y mi vinito" - sino un sentimiento de soledad mucho más profundo - y que me asusta.

Me temo que lo que escribo ahora no tiene sentido. No importa. Lo escribo por mí.

[no, no me estoy divorciando - es otra cosa, algo que está pasando dentro de mí..]

Por fuera me comporto mas o menos normal - y lo soy, supongo. Por lo menos durante el día. Es la noche que me da miedo - miedo al llanto. Me temo que si empiezo a llorar, no terminaré nunca. Por eso procuro mantenerme ocupada - haciendo algo, lo que sea...por ejemplo escribiendo por escribir - a las 2 de la mañana.

Estó pasará. Lo sé.

[pero cuando?!
no quiero sentírme así!!]

["desasosiego" ha sido una de las palabras que más me ha costado aprender en español...]

Nieve y hielo

En los 10 días que he estado fuera de casa ha llegado el invierno. Llegué a la estación de trenes más cercana de mi casa, dónde tenía mi coche aparcado, y tuve que estar 15 minutos en el frío quitando el hielo de los cristales para poder salir. La nieve no molestaba tanto, se dejaba quitar facilmente - pero el hielo...Vaya esfuerzo que tenía que hacer! Y encima tengo todavía las ruedas de verano puestas, así que para evitar el riesgo evidente de salírme de la carretera, conducía a casa por un camino mas largo, por carreteras más grandes y menos resbaladizas. Y llegué.
Mis cuatro gatos me esperaban.
Mi madre me había dejado una flor en la mesa de la cocina. Casi me emocioné. No sólo me cuida los animales, limpia mi casa y pide que me traigan más leña para el invierno - sino también me regala flores... Antes sospechaba que lo hacía para hacerme sentirme culpable, para intentar manipularme. Pero ya no pienso tanto en eso. Supongo que lo hace porque sí, y punto. Pero también es cierto que a ella no le gustaría nada si de repente me diera por mudarme a Estocolmo para vivir allí con mi marido... Mi padre es viejo y enfermo - me quiere tener cerca, por si pasa algo. Y claro, en algún momento "algo" pasará - es inevitable, pero no se sabe cuando. Sin embargo, si yo viviera en Estocolmo podría estar en mi pueblo en 4 horas, si es que surgiera alguna emergencia, así que no voy a dejar que la vejez y la enfermedad me impida.
De todas formas, por ahora me quedo. Pero si mi vida en este pueblo congelado cambiara mucho para peor - y hay signos que indica que eso podría pasar - entonces si que me iría... Y no sólo iría para huír de este sitio, porque ésta vez me gustó mucho más estar en Estocolmo, a pesar de unas turbulencias mentales un poco inesperadas que me tocó vivir, pero aún así...
Ahora me estoy mentalizando para vivir una temporada con frío, nieve, hielo, y una oscuridad cada vez mas presente.
Mi amiga Satu me escribió el otro día desde Tenerife y me invitó a pasar un semana o dos con ella... Ay, cuanto me apetecería!! Noviembre es el peor mes aquí. Normalmente el nieve no se queda, así que unos días llueve, otro día cae nieve, y las calles y las carreteras pueden estar superresbaladizos - y encima cada día oscurece más. Vamos a ver si encuentro alguna manera de escaparme una semanita a Canarias. A veces pienso que entre los meses de noviembre y febrero el Estado debería pagar a cada ciudadano un viaje de una semana a un lugar con más luz y mas calor, cómo prevención... Y puede ser que un sistema así resultaría más barato que tener a un pueblo entero deprimido - o semi-deprimido - durante meses y meses...
Bueno, en fin. Sigo sin saber qué voy a hacer con el resto de mi vida, pero por lo menos ahora estoy en mi casa, con mis gatos, mi ordenador, mi botellita de vino tinto, mis discos y mi estufa calentada con leña...y por primera vez en meses me siento bastante tranquila. Aúnque allí fuera en la oscuridad haya nieve y hielo.